Archivo de la etiqueta: NEGOCIACIÓN

Mutriku_portutik_2010-07-04

Tres de cada cuatro casos que optan por la mediación se zanjan con éxito en Euskadi. FUENTE: Noticias de Álava

Con argumentos y diálogo, el entendimiento y la comprensión entre las partes enfrentadas puede ser una realidad y borrar del vocabulario la vieja expresión de nos veremos en los tribunales. De hecho, en Euskadi, tres de cada cuatro casos en los que se opta por el procedimiento de la mediación -que evita llegar a la vía judicial- se resuelven de forma exitosa; y en el caso de la Justicia Juvenil, el acuerdo se produce en el 90% de los expedientes.

Su funcionamiento es sencillo y la última palabra siempre la tendría el juez. Es, además, la fórmula ideal para resolver ciertos problemillas con la Justicia: robos y conflictos vecinales, por ejemplo. Y, como subrayaba ayer el consejero de Administración Pública y Justicia del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, representa un mecanismo más al servicio del ciudadano. Solo durante el segundo trimestre del presente ejercicio se ha aplicado este modelo en 273 casos de los que 208 se cerraron con un acuerdo satisfactorio.

La mediación en el ámbito de la Justicia Juvenil ha resultado especialmente exitosa. Así, en 2012 se realizaron un total de 384 mediaciones (45 correspondieron a Araba, 116 a Gipuzkoa y 233 a Bizkaia) de las que 347 se resolvieron de modo favorable. No obstante, la mayor parte de las medidas adoptadas fueron de carácter económico (95), de reparación a favor de la comunidad (55), a favor de la víctima o intercambio de cartas y escritos, concretó Erkoreka en el acto de presentación de la sección vasca de GEMME (Grupo de Magistrados Europeos para la Mediación).

Mediara

Mediación mercantil: negociando la crisis fuera del juzgado. FUENTE: eldiario.es

Remplazar el pleito y la resolución judicial por el acuerdo entre las partes es el objetivo. “La mediación es una cuestión cultural”, apuntan desde la fundación Mediara, que impulsa en Andalucía de manera novedosa la aplicación intrajudicial de la mediación en el ámbito mercantil. Su fin es fomentar la solución extrajudicial en el sector económico-empresarial y sacar de los juzgados aquellos asuntos susceptibles de resolverse lejos de la Administración de Justicia, ya bastante saturada. Las consecuencias judiciales de la crisis (incidentes laborales, ERE, concursos de acreedores, nombramiento de administradores, etc) tardan mucho tiempo en sentenciarse. El sistema está colapsado, según la eterna denuncia de jueces o abogados. “Es un camino distinto” para resolver los conflictos, “más barato y más corto”.

El proceder de un ciudadano que tiene un conflicto mercantil, asociado o no a la crisis, es denunciar, demandar, pleitear en el juzgado más cercano. Pero los temas económicos, laborales o concursales exigen una solución más urgente por el perjuicio y el coste, precisamente, que normalmente puede ocasionar una decisión judicial extemporánea, más aún en estos momentos de crisis. En esa idea trabaja la fundación pública ‘Centro para la Mediación y el Arbitraje de Andalucía’ (Mediara), que promueve e impulsa sistemas alternativos de resolución de conflictos. Adscrita a la Consejería de Justicia e Interior, tiene en marcha un proyecto piloto en Sevilla y Cádiz para mediar en conflictos mercantiles, en colaboración con el Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio.

Desde la citada fundación explican que en la mediación, al contrario que en el arbitraje, aún se está legislando. “Era una buena idea” arrancar esta experiencia piloto en Andalucía, con sólo un precedente similar en Bilbao. Hasta la aprobación del Real Decreto-ley 5/2012 del 6 de marzo, no existía una ordenación general de la mediación en materia civil y mercantil, incorporando al Derecho español la Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo. En el arbitraje, el árbitro decide y obliga a las partes a una solución vinculante, mientras que la figura del mediador trata de acercar las posturas de las partes y favorece un posible acuerdo entre ambas.

El proyecto arrancó el pasado mes de octubre y desde este abril ya se están registrando los primeros intentos de acuerdo. Como novedad, contempla la citada mediación intrajudicial. Los juzgados de lo Mercantil de Cádiz y Sevilla ya han derivado medio centenar de asuntos, que ya están en fase de mediación.

La mediación mercantil incluye sesiones formativas llevadas por abogados, economistas, etc. en el marco de un protocolo de actuación. “Es muy necesaria la participación e implicación de los propios jueces”, apuntan desde Mediara, recordando que “hay que recordar que esto es voluntario y el juez sólo puede sugerir”.

La Consejería de Justicia e Interior estima que el impulso de la mediación para la resolución de conflictos judiciales permitirá a medio plazo asumir en torno al 30% de los litigios en la jurisdicción civil y mercantil en Andalucía. Ya desarrolla este tipo de medidas en los ámbitos de lo penal, de la justicia juvenil, laboral, empresarial y consumo, con “unos resultados en general muy satisfactorios”, según indican fuentes de la Administración.

logopimentel_noticias

Algo más que mano izquierda. FUENTE: Lavozdigital.es

  • Iberia, Paradores o la cadena hotelera NH son algunos de los ejemplos de empresas que han recurrido a un árbitro independiente
  • La mediación se convierte en un recurso cada vez más habitual en conflictos laborales sin solución

Después de ocho meses de peleas, tensiones, amenazas y huelgas, parecía imposible que la dirección de Iberia y sus trabajadores (tripulantes y personal de tierra) alcanzasen algún tipo de acuerdo. Desde que en verano se hiciesen públicos los planes de la aerolínea española de poner de patitas en la calle a 4.500 empleados como parte de su plan de reestructuración, el choque resultaba inevitable.

Para sorpresa de muchos, el pasado mes de marzo ambos bandos encontraron una solución en un punto medio. Esta se resume en la salida de 3.141 empleados mediante bajas incentivadas y prejubilaciones, con lo que se reduce el número de despidos y se evita la aplicación de un expediente de regulación de empleo conforme a la reforma laboral. Este esfuerzo de la aerolínea -pues sale mucho más caro- se ve correspondido por rebajas salariales y congelaciones que asumen los trabajadores, a las que se suma una mejora de la productividad. El pacto no ha sido suscrito por el colectivo de pilotos, porque consideran que la empresa no ha cumplido ninguno de los compromisos recogidos en el acuerdo de mediación.

En todo caso, el desbloqueo de la situación con el resto de los trabajadores de Iberia (personal de tierra y tripulantes de cabina) no puede entenderse sin la intervención de Gregorio Tudela, catedrático de Derecho del Trabajo en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), aceptado como mediador por las dos partes -y bendecido por el Ministerio de Fomento-, quien tardó menos de tres semanas en encontrar una salida. «Creo que han confluido distintos elementos para conseguir este acuerdo -explica el propio Tudela-. En primer lugar, al tratarse de un proceso largo la gente va reflexionando y advierte que las salidas son pocas y que el riesgo de una solución indeseable está cerca. Si algún mérito tiene este acuerdo es el gesto de responsabilidad de ambas partes y la seriedad con que han afrontado un problema que de no resolverse, hubiese tenido consecuencias nada deseables para la empresa, los trabajadores, los ciudadanos y el propio país, cuya imagen se vería deteriorada».

Quizás habría que empezar por explicar qué es la mediación. «La función de los mediadores es buscar un acuerdo extrajudicial entre las partes, aproximar posturas: buscan salidas a un conflicto para que después sean los protagonistas quienes las acepten o no. La diferencia entre la mediación y el arbitraje reside en que en este último las partes recurren a un tercero para que determine cuál será la solución, que forzosamente deberán acatar», indica Martín Borrego. Borrego es director de la Fundación SIMA (Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje), que, desde 1998, ha gestionado unos 3.000 conflictos colectivos en sectores de actividad y grandes empresas «cuyo ámbito sea superior al de la comunidad autónoma». Solo en el último año, los acuerdos del SIMA afectaron a medio millón de trabajadores.

El nombre de Tudela no salió de la amplia nómina de mediadores del SIMA, sino que fue acordado por las partes una vez que la ministra Ana Pastor sugirió recurrir a esta fórmula para detener la huelga en Iberia. Cumplía a la perfección el perfil: una persona que conoce la materia, nada sospechosa de parcialidad y con experiencia en negociaciones adquirida en el desempeño del cargo de secretario general de la UAM, que ocupó durante años.

¿Cómo convencer a alguien de que acepte un encargo así? «Cuando en un conflicto como éste todos coinciden en tu nombre, no te queda otra. Es algo que se hace por responsabilidad, por poder contribuir a la solución de un conflicto de una importancia excepcional», reconoce Gregorio Tudela.

Resulta difícil de creer que un ‘recién llegado’ pueda encontrar el camino que los interesados han sido incapaces de hallar después de buscar durante meses. La mano izquierda tiene su importancia, pero no basta ni de lejos. El exministro de Trabajo Manuel Pimentel, experto mediador y convencido defensor de esta vía, tiene su propia opinión. «Incluso cuando las partes ya no pueden moverse, desconfían profundamente del otro. Si, en ese momento, llega alguien ajeno que de buena fe plantea una posible solución, se tiene en más consideración porque proviene de un tercero al que se tiene respeto. Cuando la comunicación se ha roto y hay desconfianza y crispación, un tercero que llega y escucha es capaz de cambiar la dinámica. El éxito de Gregorio Tudela es importante para la compañía y para la idea de mediación».

«Es una alternativa al litigio que ofrece las ventajas de acortar los plazos y resultar más barata. Además, como la solución no es obligatoria, sino que la firman las partes que están de acuerdo, mandan sobre su destino. En un pleito que dura años se juzga sobre el pasado y hay mucha más incertidumbre sobre el resultado». Para Pimentel, que a sus ocupaciones de empresario y escritor y a sus estudios de ingeniero agrónomo une su formación jurídica, «resulta más estimulante llegar a acuerdos que defender un litigio».

Romper el hielo

Tampoco Tudela da excesiva importancia a las habilidades sociales en la consecución del acuerdo de Iberia. «Creo que soy una persona amable. Simpático no sé si lo soy, pero sí una persona afable. Son exigencias mínimas para cualquier relación personal y profesional».

Pero no se preocupó por buscar una frase para romper el hielo. «En la primera reunión, lo que hice fue agradecer a las partes las facilidades que me habían dado para formular la propuesta. Agradecí la colaboración y les dije que había intentado presentar una propuesta equilibrada. Se la entregué y les di de plazo hasta el día siguiente para que reflexionasen sobre ella». En el siguiente encuentro «ya se empezó con el ‘yo quiero que conste’ y ‘yo quiero que entre’, así que, como se dice en el lenguaje pugilístico, mandé a cada uno a su rincón, suspendí la reunión y pedí a la gente que al día siguiente se manifestaran sobre el documento. Una condición que puse es que no se tocara ni una coma, porque si nos poníamos a abrir el melón, corría el peligro de destriparse».

Además de suavizar el ERE en Iberia y de establecer garantías de mejora de la productividad, la mediación ha hecho posible recomponer el clima laboral, muy deteriorado. «Con eso se dan mejores condiciones para que haya garantías de futuro y viabilidad, esas grandes palabras que en abstracto son bonitas pero que significan muy poco si no las concretas».

Manuel Atienza, portavoz del Sector Aéreo de UGT, es mucho más gráfico a la hora de explicar la importancia de la labor del mediador en el conflicto de Iberia. «El señor Walsh -Willie Walsh, consejero delegado de IAG, compañía resultante de la fusión de Iberia con British Airways- había abrasado todo y había echado sal por encima: así estaba el terreno».

Aunque los problemas de fondo de Iberia siguen ahí, al menos se ha salvado el primer escollo. «La mediación de Tudela nos ha servido para quitarnos de encima la losa de 3.800 despidos por vía traumática. Ha sido una labor encomiable y un resultado espectacular». Atienza reconoce la importancia de la mano izquierda… y también de retorcer la derecha: «Sin una acción sindical potente y sin las presiones del Gobierno no habría sido posible que Iberia y Walsh aceptasen la propuesta».

Fuente: http://www.lavozdigital.es