Archivo por meses: mayo 2013

logopimentel_noticias2-632x250

El conflicto como motor de nuestra historia. AUTOR: Manuel Pimentel.

[separator type="content-separator" link_text="" margin="20px" /]

El conflicto no es una maldición. Al contrario, en muchas ocasiones es el trampolín que precisamos para ascender en nuestro camino personal o profesional. Por eso, debemos afrontarlo de una manera inteligente y abierta, por mucho dolor y tensión que nos pueda producir en primera instancia.  El conflicto es consustancial a la vida de las personas, de las empresas y de los países y tenemos que aprender a resolverlos, afrontarlos, sortearlos o evitarlos según sea su naturaleza, entidad y repercusión. Aunque la prudencia aconseja evitarlos en medida de lo posible, al final siempre terminan apareciendo en nuestro camino, hagamos lo que hagamos. Sólo los simples y los necios pueden pensar que el conflicto no llamará a su puerta jamás. A medida que ascendamos, más complejos y difíciles serán los problemas y conflictos que debamos resolver. De alguna forma, son ellos los que marcan nuestro techo de competencia.

Los conflictos siempre nos acompañan y en estos tiempos atribulados, aún más. La crisis feroz que padecemos parece multiplicar todo tipo de conflictos con su carga de tensión y dolor. Sufrimos conflictos sociales, laborales, profesionales, políticos, empresariales, societarios y de cualquier naturaleza imaginable. Agotamos gran parte de nuestra energía en intentar superarlos y los maldecimos en silencio. Sin embargo, y como veremos a continuación, en muchas ocasiones, un conflicto bien planteado y resuelto puede liberar una gran energía que nos sirva como palanca para ascender, innovar y mejorar, o como catalizador de soluciones o enfoques que en otras circunstancias jamás hubiéramos sido capaces de imaginar o de poner en marcha.

En nuestra cultura el conflicto aparece rodeado de una fuerte carga negativa, como algo parecido a un castigo que hay que evitar a toda costa. En verdad, no es así. Es cierto que el conflicto genera tensión y ansiedad, pero también lo es que suele ser antesala de cambios y de soluciones creativas. Sin conflictos ni crisis, ni la sociedad ni las empresas avanzarían.  Fue Carlos Marx el primero que concedió al conflicto una influencia determinante. Su frase “el conflicto es el motor de la historia” otorgaba al conflicto un protagonismo muy superior al que las corrientes intelectuales occidentales le concedían. El funcionalismo consideraba al conflicto como algo negativo, como un fracaso a evitar. Por eso, se estudió poco en occidente hasta que la caída del Muro de Berlín y la desactivación de la extinta URSS permitieron recuperar bajo los escombros de la ideología marxista algunos de sus principios que nos permiten comprender mejor la dinámica histórica y social.

Muchas personas se bloquean ante el conflicto, mientras que otras lo afrontan con decisión. Todos hemos tenido que enfrentarnos con conflictos de diverso tipo a lo largo de nuestra vida y sabemos por experiencia que el haberlos superado nos permitió ascender un peldaño en nuestro camino. Tras el problema y conflicto de hoy puede esconderse la felicidad y la prosperidad del mañana. Por eso, cuando elaboramos la estrategia de resolución de conflictos tenemos que pensar también en el medio plazo, lo que nos concede más visión y altura para resolver satisfactoriamente el conflicto que afrontamos. La mirada de un tercero puede ayudarnos a conseguirlo y comienza a desarrollarse en España la actividad profesional de resolución de conflictos, muy habitual en los países de economía más avanzadas, pero incipiente aún en el nuestro. Adjuntamos un cuadro en el que se confrontan las maneras de abordar el conflicto. ¿Cómo lo hace usted?

CÓMO AFRONTAR EL CONFLICTO:

MAL

[separator type="content-separator" link_text="" margin="20px" /]

El conflicto sólo es percibido como un precipicio por el que puede despeñarse.

El conflicto sólo le genera dolor y desgarro.

Las crisis lo paralizan.

Sólo enfoca el conflicto desde el hoy.

Tiende a plantear las elecciones basándose en dilemas excluyentes: o esto o lo otro. Le consuela pensar que, al final, escogió lo menos malo.

No afronta los conflictos. Los deja pudrirse, con la esperanza de que el tiempo los solucionará.

Justifica sus fracasos responsabilizando de ellos a las dificultades insalvables que se le presentaron en el camino.

Se sorprende ante cada nuevo conflicto que lo aflige. Lo achaca a la mala suerte, a los otros, a la maldad del sistema. La culpa siempre es externa.

No se prepara ni física, ni psíquica ni intelectualmente para los previsibles conflictos que se le presentarán en su senda.

Los aborda de manera improvisada y sin conocimiento. Cree que siempre puede resolverlo por sus propios medios.

BIEN

[separator type="content-separator" link_text="" margin="20px" /]

Un conflicto bien resuelto es el escalón más sólido para ascender.

Le motiva superar el conflicto y sabe impulsarse por la energía de su resolución.

Intenta conocer la esencia de la crisis, porque es consciente de que suele esconder antesalas de cambios y es puerta para nuevas oportunidades.

Intenta abordarlo con la mirada puesta en el mañana y lo enmarca en el argumento global de su camino. El problema de hoy puede encerrar la llave de la prosperidad del mañana.

Elude decidir bajo la presión de los dilemas impuestos. No acepta escoger entre lo malo y lo peor, e intenta explorar otras vías superadoras del juego de los dilemas.

Afronta los conflictos y se esfuerza en la solución más adecuada.

Comprende que su éxito radica precisamente en superar esas dificultades inherentes a su camino. Sabe que avanzar conlleva solucionar los problemas y conflictos cotidianos.

Sabe que el conflicto es consustancial a la existencia, por lo que no pierde el tiempo en lamentos y lo dedica a trabajar para superarlos.

Es consciente de la importancia de la formación y preparación permanentes y se aplica a ello.

Lo gestiona con la ayuda de quienes le pueden aportar experiencia y sabiduría. Recurre a profesionales, en su caso.

 

logopimentel_noticias

Nace una nueva actividad, la resolución de conflictos. FUENTE: Directivos y empresas

Vivimos en la sociedad del conflicto, exacerbados por una crisis económica que parece no tener fin. Lo padecemos en nuestras familias, nuestra sociedad y política y, sobre todo, en
nuestras empresas. Tradicionalmente el conflicto aparece envuelto en una profunda carga negativa, que supone dolor y ruina a quien la padece.

[separator type="content-separator" link_text="" margin="20px" /]

[button link="http://www.cmpimentel.com/wp-content/uploads/2013/05/Directivos-Abril-2013.pdf" target="_blank" size="normal" icon="icon-download" color="red" type="square" float="center" ]Descargar articulo[/button]

logopimentel_noticias

Algo más que mano izquierda. FUENTE: Lavozdigital.es

  • Iberia, Paradores o la cadena hotelera NH son algunos de los ejemplos de empresas que han recurrido a un árbitro independiente
  • La mediación se convierte en un recurso cada vez más habitual en conflictos laborales sin solución

Después de ocho meses de peleas, tensiones, amenazas y huelgas, parecía imposible que la dirección de Iberia y sus trabajadores (tripulantes y personal de tierra) alcanzasen algún tipo de acuerdo. Desde que en verano se hiciesen públicos los planes de la aerolínea española de poner de patitas en la calle a 4.500 empleados como parte de su plan de reestructuración, el choque resultaba inevitable.

Para sorpresa de muchos, el pasado mes de marzo ambos bandos encontraron una solución en un punto medio. Esta se resume en la salida de 3.141 empleados mediante bajas incentivadas y prejubilaciones, con lo que se reduce el número de despidos y se evita la aplicación de un expediente de regulación de empleo conforme a la reforma laboral. Este esfuerzo de la aerolínea -pues sale mucho más caro- se ve correspondido por rebajas salariales y congelaciones que asumen los trabajadores, a las que se suma una mejora de la productividad. El pacto no ha sido suscrito por el colectivo de pilotos, porque consideran que la empresa no ha cumplido ninguno de los compromisos recogidos en el acuerdo de mediación.

En todo caso, el desbloqueo de la situación con el resto de los trabajadores de Iberia (personal de tierra y tripulantes de cabina) no puede entenderse sin la intervención de Gregorio Tudela, catedrático de Derecho del Trabajo en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), aceptado como mediador por las dos partes -y bendecido por el Ministerio de Fomento-, quien tardó menos de tres semanas en encontrar una salida. «Creo que han confluido distintos elementos para conseguir este acuerdo -explica el propio Tudela-. En primer lugar, al tratarse de un proceso largo la gente va reflexionando y advierte que las salidas son pocas y que el riesgo de una solución indeseable está cerca. Si algún mérito tiene este acuerdo es el gesto de responsabilidad de ambas partes y la seriedad con que han afrontado un problema que de no resolverse, hubiese tenido consecuencias nada deseables para la empresa, los trabajadores, los ciudadanos y el propio país, cuya imagen se vería deteriorada».

Quizás habría que empezar por explicar qué es la mediación. «La función de los mediadores es buscar un acuerdo extrajudicial entre las partes, aproximar posturas: buscan salidas a un conflicto para que después sean los protagonistas quienes las acepten o no. La diferencia entre la mediación y el arbitraje reside en que en este último las partes recurren a un tercero para que determine cuál será la solución, que forzosamente deberán acatar», indica Martín Borrego. Borrego es director de la Fundación SIMA (Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje), que, desde 1998, ha gestionado unos 3.000 conflictos colectivos en sectores de actividad y grandes empresas «cuyo ámbito sea superior al de la comunidad autónoma». Solo en el último año, los acuerdos del SIMA afectaron a medio millón de trabajadores.

El nombre de Tudela no salió de la amplia nómina de mediadores del SIMA, sino que fue acordado por las partes una vez que la ministra Ana Pastor sugirió recurrir a esta fórmula para detener la huelga en Iberia. Cumplía a la perfección el perfil: una persona que conoce la materia, nada sospechosa de parcialidad y con experiencia en negociaciones adquirida en el desempeño del cargo de secretario general de la UAM, que ocupó durante años.

¿Cómo convencer a alguien de que acepte un encargo así? «Cuando en un conflicto como éste todos coinciden en tu nombre, no te queda otra. Es algo que se hace por responsabilidad, por poder contribuir a la solución de un conflicto de una importancia excepcional», reconoce Gregorio Tudela.

Resulta difícil de creer que un ‘recién llegado’ pueda encontrar el camino que los interesados han sido incapaces de hallar después de buscar durante meses. La mano izquierda tiene su importancia, pero no basta ni de lejos. El exministro de Trabajo Manuel Pimentel, experto mediador y convencido defensor de esta vía, tiene su propia opinión. «Incluso cuando las partes ya no pueden moverse, desconfían profundamente del otro. Si, en ese momento, llega alguien ajeno que de buena fe plantea una posible solución, se tiene en más consideración porque proviene de un tercero al que se tiene respeto. Cuando la comunicación se ha roto y hay desconfianza y crispación, un tercero que llega y escucha es capaz de cambiar la dinámica. El éxito de Gregorio Tudela es importante para la compañía y para la idea de mediación».

«Es una alternativa al litigio que ofrece las ventajas de acortar los plazos y resultar más barata. Además, como la solución no es obligatoria, sino que la firman las partes que están de acuerdo, mandan sobre su destino. En un pleito que dura años se juzga sobre el pasado y hay mucha más incertidumbre sobre el resultado». Para Pimentel, que a sus ocupaciones de empresario y escritor y a sus estudios de ingeniero agrónomo une su formación jurídica, «resulta más estimulante llegar a acuerdos que defender un litigio».

Romper el hielo

Tampoco Tudela da excesiva importancia a las habilidades sociales en la consecución del acuerdo de Iberia. «Creo que soy una persona amable. Simpático no sé si lo soy, pero sí una persona afable. Son exigencias mínimas para cualquier relación personal y profesional».

Pero no se preocupó por buscar una frase para romper el hielo. «En la primera reunión, lo que hice fue agradecer a las partes las facilidades que me habían dado para formular la propuesta. Agradecí la colaboración y les dije que había intentado presentar una propuesta equilibrada. Se la entregué y les di de plazo hasta el día siguiente para que reflexionasen sobre ella». En el siguiente encuentro «ya se empezó con el ‘yo quiero que conste’ y ‘yo quiero que entre’, así que, como se dice en el lenguaje pugilístico, mandé a cada uno a su rincón, suspendí la reunión y pedí a la gente que al día siguiente se manifestaran sobre el documento. Una condición que puse es que no se tocara ni una coma, porque si nos poníamos a abrir el melón, corría el peligro de destriparse».

Además de suavizar el ERE en Iberia y de establecer garantías de mejora de la productividad, la mediación ha hecho posible recomponer el clima laboral, muy deteriorado. «Con eso se dan mejores condiciones para que haya garantías de futuro y viabilidad, esas grandes palabras que en abstracto son bonitas pero que significan muy poco si no las concretas».

Manuel Atienza, portavoz del Sector Aéreo de UGT, es mucho más gráfico a la hora de explicar la importancia de la labor del mediador en el conflicto de Iberia. «El señor Walsh -Willie Walsh, consejero delegado de IAG, compañía resultante de la fusión de Iberia con British Airways- había abrasado todo y había echado sal por encima: así estaba el terreno».

Aunque los problemas de fondo de Iberia siguen ahí, al menos se ha salvado el primer escollo. «La mediación de Tudela nos ha servido para quitarnos de encima la losa de 3.800 despidos por vía traumática. Ha sido una labor encomiable y un resultado espectacular». Atienza reconoce la importancia de la mano izquierda… y también de retorcer la derecha: «Sin una acción sindical potente y sin las presiones del Gobierno no habría sido posible que Iberia y Walsh aceptasen la propuesta».

Fuente: http://www.lavozdigital.es

 

logopimentel_noticias

2013 y la sabiduría del veterano. AUTOR: Manuel Pimentel.

A Paco Sepúlveda le anunciaron, de forma imprevista, su prejubilación forzosa de la empresa para la que llevaba trabajando muchos años. La lectura de la fría carta le sumió en un angustioso desconcierto. Aquella tarde temió caer en esa depresión tan frecuente en sus compañeros prejubilados; todos terminaban sintiéndose inútiles y viejos. Y pronto comenzó a experimentar síntomas preocupantes. Cuando volvió para despedirse de sus antiguos colegas, bajó la cabeza avergonzado: sintió como si llevara puesta una etiqueta de inservible en la frente. Por las noches se venía abajo. No le contaba nada a nadie. Mucho menos a su mujer, ante la que fingía una inusitada actividad, como si tuviese mil negocios que hacer, cuando en verdad se pasaba el día cavilando y paseando. A medida que pasaba el tiempo, más se entristecía. ¿Para qué servía? ¿Qué haría durante los muchos años que todavía le restaban de vida? ¿Cómo podría encontrar trabajo a su edad y en medio de la peor crisis de las últimas décadas?

Una tarde, que estaba a punto de traspasar la puerta de la depresión, se quedó en casa. No sabía qué hacer y decidió leer algún libro. Quizá pudiese encontrar algo que le animara. El azar hizo que cogiera de la estantería el famoso libro El hombre en busca de sentido en el que el psicólogo austriaco Víctor Frankl narraba su terrorífica estancia en el campo de concentración  nazi de Auschwitz. Repitió una y otra vez su principal enseñanza: sólo lograban sobrevivir aquellos que mantenían una ilusión para seguir viviendo. Los que perdían la esperanza, no tardaban en morir. Aquella lectura fue un fuerte revulsivo para el espíritu de Paco, que ya no pudo levantar la mirada del libro hasta que terminó de leerlo, bien entrada la madrugada. Con lágrimas en los ojos, escribió en un cuaderno dos frases que encontró en el libro. La primera del propio Frankl: <<la primera fuerza motivante del hombre es encontrarle un sentido a su propia vida>>. La segunda era de Nietzche. <<Quien tiene un por qué para vivir, encontrará casi siempre el cómo>>. Esa misma noche Sepúlveda comprendió que debía mantener una ilusión por vivir, que tenía que encontrar su propia misión, superar su propia crisis en medio de la crisis general.

Al día siguiente, con sus cincuenta y cinco años, tuvo claro que no estaba dispuesto a hundirse. No se dejaría abrazar por los traicioneros brazos de la derrota interior. Tras consultar a su mujer y a varios amigos, decidió trabajar como consultor senior en una asociación de ejecutivos mayores, dispuestos a aportar su experiencia a empresas jóvenes. Esperaba sentirse útil. Quizá, en el día de mañana, decidiera instalar su propia consultora.

Dicho y hecho. Se inscribió en una asociación y todos los días iba a trabajar. Al principio, casi nada le pasaba. Poco a poco, fueron entrándole casos. Una tarde, le llegó un empresario joven a pedirle consejo. Paco le oyó con interés su preocupación: “Los problemas de cada día me impiden pensar. Bancos y proveedores me aprietan. No logro levantar ni un segundo mi cabeza de los marrones que me acucian y del teléfono que me atosiga. En esas circunstancias, me es imposible reflexionar. Como el día a día me arrolla no logro marcarme objetivos ni estrategias. No sé hacia dónde debo marchar”.

Un compañero de la asociación le interrumpió en ese momento para invitarle a oír otro caso interesante que se exponía en ese preciso momento en otra sala. Sepúlveda pidió disculpas al joven empresario, prometiéndole que volvería enseguida y acudió a la llamada de su compañero. En la habitación contigua, un ejecutivo les decía: “Sé adónde quiero llegar para lograr remontar la situación de mi empresa. Puedo superar esta maldita crisis. Mi plan estratégico de empresa abarca cinco años. Dedico mucho tiempo a pensar en las nuevas demandas del futuro, pero, precisamente por todo esto, no puedo dedicarme por entero a la gestión del día a día. Sé que lo importante es marcar la dirección correcta, pero no alcanzo a abordar los problemas cotidianos. No sé cómo salir de esa espiral”.

Antes que su compañero respondiera al ejecutivo, Paco Sepúlveda llamó al empresario joven que aguardaba en la habitación de al lado. Cuando los tuvo a todos juntos, les contó una fábula que oyera mucho tiempo atrás: “Tres caminantes decidieron atravesar el desierto. El primero, con la mirada baja para no tropezar ni ser mordido por las serpientes, se desorientó pronto y se perdió enseguida. El segundo llevaba siempre la cabeza levantada siguiendo las estrellas que le marcaban el camino. No pudo ver un profundo agujero bajo sus pies, y cayó con estrépito. Sólo el tercero logró su objetivo. Marchó paso a paso, parando de vez en cuando para mirar las estrellas”.

El ejecutivo y el joven empresario se miraron entre sí. Habían comprendido sus carencias. Sólo podía progresar quien avanzaba atento a cada paso que daba, pero mirando de vez en cuando a las estrellas que le indican el camino fijado. Táctica al servicio de la estrategia. Paso corto y mirada larga, que dirían los clásicos. Paco, por vez primera en muchas semanas, se sintió plenamente feliz.

Recuerde, amigo lector, estas enseñanzas que bien le harán en la travesía de este 2013 de zozobra y desconcierto: márquese un rumbo, unas metas, unas estrategias a medio y largo plazo, y aplique su talento táctico a luchar sin desfallecimiento con las realidades cotidianas. Tanto monta, como monta tanto. Ponga la una al servicio de la otra, pero no olvide a ninguna, por favor. El talento del hacer concreto avanzando paso a paso por la ruta inteligente marcada por las estrellas de sus planes. Le irá bien. Seguro que el ejecutivo y el joven empresario lograrán superar son éxito este difícil 2013, gracias, sin duda, a su propio tesón. Pero también, y todo hay que decirlo, a la sabiduría que Paco Sepúlveda compartió con ellos. Y es que la experiencia siempre será un grado. Y no olvide que en esta sociedad del conocimiento…  ¡la sabiduría es cada día más necesaria!

RDR_7253_2

Las técnicas de resolución extrajudicial de conflictos analizadas en la mesa redonda, promovida por el centro de negociación y mediación del IE Business School

  • Bajo el título “Conflicto empresarial y ventajas que la mediación aporta en la práctica”, en el acto se abordaron las técnicas de ADR (Alternative Dispute Resolution) desde tres perspectivas: jurídica, laboral y mercantil.
  • En la mesa redonda intervinieron Paulino Fajardo, Director del Grupo Global de DAC Beachcroft LLP, Manuel Pimentel, Director de PIMENTEL (una de las primeras firmas especializadas en ADR en España) y Lourdes Arastey, Magistrada de la Sala IV del Tribunal Supremo y Presidenta de GEMME-ESPAÑA.

Madrid, jueves 9 de mayo de 2013.- El papel de la Ley de Mediación Civil y Mercantil, la aplicación de estas técnicas provenientes de cultura anglosajona a la idiosincrasia y cultura españolas, la necesidad de especialización y formación en este ámbito por parte de los profesionales, el rol de los abogados y los jueces en  el desarrollo de estas nuevas formas de resolver conflictos, y la unanimidad de opinión sobre el hecho de que estas técnicas aún no son lo suficientemente conocidas en nuestro país como para que se de una demanda fluida de casos que permitan la verdadera profesionalización, fueron algunos de los temas que surgieron como claves constantes a lo largo de las distintas exposiciones y debates que tuvieron lugar en este encuentro.

 

 

De izquierda a derecha, Manuel Pimentel (PIMENTEL), Mercedes Costa (IE), Lourdes Arastey (Magistrada Sala IV del TS, GEMME) y Paulino Fajardo (Grupo Global de DAC Beachcroft LLP)

En esta ocasión, PIMENTEL pudo trasladar las vicisitudes del día a día en su experiencia propia  como firma especializada en ADR en un acto al que asistieron una centena de personas, la mayoría profesionales de la abogacía y especialistas en trabajo social o conflictos laborales.

A continuación, y siguiendo el orden de intervención, se recogen algunas de las cuestiones más relevantes que destacó cada ponente:

Paulino Fajardo Director del Grupo Global de DAC Beachcroft LLP

Fajardo arrancó su intervención haciendo referencia a la Ley de Mediación Civil y Mercantil, y refiriéndose a ella como una ley de método alternativo más que de mediación exclusivamente.

A continuación expuso las ventajas de los métodos ADR, para luego poner el énfasis en lo que realmente demanda un cliente y por qué, cuando se decanta por un método de resolución extrajudicial para resolver su conflicto.

Algunas de las ventajas que destacó Fajardo fueron las siguientes: el carácter autocompositivo de estos métodos, el hecho de que entender la mediación implica entender qué se puede hacer con la simetría de la información, y el control de costes que ofrece el ADR dado que estas técnicas permiten que los números no se salgan del balance inicial.

No obstante, y adentrándose ya en la demanda real de los clientes, aseguraba que bajo su experiencia, no se contrata ADR sólo por ahorrar costes y tiempos, sino que estas formas de resolver problemas tienen valor en si mismas, más allá de lo positivo que se les  atribuye por compararlo con lo  que de negativo tienen los procesos judiciales en nuestro país: largos y costosos.

Según Fajardo: “…el coste al cliente muchas veces no le importa. El tiempo, si le importa. Y lo que mas les importa es mantener las relaciones con las partes de su negocio. Lo que nosotros hemos experimentado y nuestros clientes han comprobado es que con  ADR no hay erosión en las relaciones”.

Como otro mensaje clave, Paulino destacaba que el concepto de “calidad” hoy en día esta muy asociado a la reputación, y la reputación está ligada a la no-conflictividad.

Por esta razón , son muchas las empresas que hoy en día prefieren ya soluciones más creativas a sus conflictos, y demandan que éstas se den desde un enfoque multidisciplinar.

“Las partes terminan siempre muy satisfechas cuando se pone fin a este tipo de procesos, y esto no ocurre cuando salen de un juzgado. Aunque ganen, se quedan con mal sabor de boca,”- aludía Fajardo, queriendo reforzar el carácter constructivo de estos nuevos métodos que estamos asimilando en España.

 

Manuel Pimentel, Director de PIMENTEL

Manuel Pimentel hizo también alusión a la Ley, señalando su carácter discursivo. “Más que una ley de innovación procesal es una ley que crea discurso, crea sector. Así que mucho mejor con ley, que sin ley”.

Pimentel se adentró en la primera parte de su intervención en el análisis del CONFLICTO como foco generador de energía. “Tenemos conflictos sociales, laborales, profesionales, empresariales, y de cualquier naturaleza, en los que agotamos mucha de nuestra energía por intentar superarlos”.

En este sentido explicaba que un conflicto bien planteado y bien resuelto puede liberar una gran energía que nos sirva como palanca para ascender, innovar y mejorar, o como catalizador de soluciones y enfoques que en otras circunstancias jamás hubiéramos sido capaces de imaginar o de poner en marcha. “Entender el conflicto nos aporta mayor aguante a las presiones”- apuntaba.

Manuel Pimentel se centró a continuación en la experiencia adquirida en EEUU donde recientemente visitó a las firmas mejor posicionadas en ADR y realzó las diferencias culturales, sociales y legales con respecto a España, que justificaban el porqué de la consolidación de estos métodos en los países americanos y la dificultad de penetración de éstos en España.

Pimentel remarcó una cuestión como esencialmente definitoria de la idiosincrasia española: “…en España confiamos más en el Estado que en el individuo. Existe en nuestro país una especie de fe en el Estado y en lo que éste nos puede aportar, que dificulta cualquier tipo de acción que esté relacionada con la resolución de un problema, un conflicto, de manera privada, individual, autocompositiva”- declaró.

Manuel Pimentel, en un momento de su intervención.

 

 

En EEUU la sociedad es más autosuficiente. Se fían más de ellos mismos que del Estado y esto supone que haya un clima de abono para que proliferen los métodos ADR. En España el Estado aún sigue inspirando una profunda confianza”- Añadía el Director de la firma PIMENTEL.

Centrado en esta idea, describió la evolución de estas técnicas en EEUU así como la creación de algunas nuevas, como puede ser la llamada “Med-Arb”, un sistema que se presenta como más rápido y seguro, y que tendría cobertura bajo la convención de Nueva York. “En este sistema- explicaba Pimentel- las partes se someten a mediación bajo el compromiso expreso de que si no se alcanza un acuerdo, el mediador se convierte en árbitro, y decide”.

Pimentel citaba como constante al cambio cultural que poco a poco se está dando en España. “Para cambiar una cultura, hace falta mucho tiempo”- apuntaba, y mencionó los resultados de una de las encuestas del Eurobarómetro cuyos datos nos revelan que en nuestro país, sólo el 17% de las personas creen que su futuro depende de sus actos, mientras en EEUU, esto ocurre al 75%.

A modo de conclusión, extrajo algunos puntos como el hecho de que es necesario adaptar el ADR a nuestras formas, que en este país está todo por hacer en mediación mercantil, y que los jueces, aunque no se oponen, no derivan los casos aún.

“No es posible un cambio cultural rápido, pero sí con el boca a boca, esto irá a más”- señaló.

Con respecto al papel de los abogados en una mediación, especificó que su figura es fundamental, y que tanto procesos como resultados mejoran si existe la presencia de ellos.

Para cerrar su intervención, hizo referencia al perfil del mediador apuntando que “..suelen ser personas que irradian, que tienen talento, formación específica y experiencia”.

 

Lourdes Arastey, Magistrada de la Sala IV del Tribunal Supremo y Presidenta de GEMME-ESPAÑA

Lourdes Arastey analizó el estado de la opinión de las técnicas ADR, destacando “la mediación como moda”.  En base a este enfoque reconoció que, efectivamente, la Ley de Mediación ha despertado interés entre profesionales de ámbito jurídico.

Arastey reflexionaba sobre el hecho de que una profesión como la mediación no debería de ser percibida como un mecanismo para solventar la supuesta tradicional lentitud e ineficacia de la justicia en nuestro país. A este respecto, declaraba: “no creo en la moda como mecanismo para liberar a los tribunales de este país, porque la mediación no es un sustituto de los procesos judiciales, sino que es algo completamente diferente”.

Una vez aclarada esta visión, la Magistrada de la Sala IV del Tribunal Supremo y Presidenta de GEMME-ESPAÑA, abordó la mediación desde la perspectiva laboral, apuntando que en este ámbito, los mecanismos de solución de ADR se van desarrollando en general, aunque la conciliación aún tiene un carácter más formal.

La mediación está teniendo un amplio desarrollo en el ámbito laboral”- declaró Arastey refiriéndose a la mediación como un concepto aún en parte por asimilar, y añadiendo que en realidad, toda la cultura del pacto en el ámbito de lo social se ha desarrollado a través de colectivos como el SIMA o el SERCLA y otras instituciones que han sido creadas para esto. “En Madrid- dijo- se señala antes el juicio que el acto de mediación. Para que se avance, tiene que darse un impulso por parte de las empresas y sindicatos”.

A continuación hizo referencia a la Ley, que establece los principios por los que se funda la mediación como pueden ser la “responsabilidad” o la “confidencialidad”, entre otros. “Esta moda de la mediación, sin duda, puede servir de impulso para que se fomente la mejora de las relaciones laborales”- declaraba, añadiendo a que en sí, la mediación pretende mantener la relación entre las partes y ése, es un objetivo del día a día en el ámbito del trabajo. “La sentencia en este ámbito siempre acaba complicando las cosas”- concluía.

En la parte final de su intervención trasladó al público la experiencia piloto que se ha llevado a cabo desde el Consejo Nacional de Poder Judicial, en la que se han promovido experiencias concretas de mediación con altos resultados de solución positiva.

Antes de concluir, Arastey hizo referencia al carácter mediable del conflicto, aludiendo a que esto ha sido y está siendo abordado ya desde lo académico y lo profesional.

Además, mencionó el concepto de “Mediación Intrajudicial” como algo que resultaba difícil de entender en términos, porque no es un proceso que se da dentro de lo judicial, sino que es externo, por lo que “tiene carácter extrajudicial”.

Finalmente tuvo lugar un turno animado de preguntas por parte del público a los diferentes ponentes, en el que principalmente se abordaron temas como el principio de confidencialidad, la diferencia y confusión que existe entre diferentes prácticas (negociación, conciliación y mediación concretamente), el carácter mediable del conflicto y la diferencia de cultura entre los países anglosajones y España como clave a la hora de entender las bases del desarrollo de estos métodos en nuestro país.

 

[separator type="content-separator" link_text="" margin="20px" /]

[button link="http://www.cmpimentel.com/wp-content/uploads/2013/05/ACTO-IE_crónica-mesa-redonda.pdf" target="_blank" size="normal" icon="icon-download" color="red" type="square" float="" ]Decargar articulo - ACTO IE crónica mesa redonda[/button]

 

 

logo_CAM

España, sede internacional de arbitraje. FUENTE: Cinco Días. AUTOR: Manuel Pimentel.

Recientemente, y con éxito, se ha celebrado en Madrid en I Congreso de Arbitraje de Inversión en Iberoamérica, en el que ha participado una nutrida representación internacional de expertos. El Congreso, organizado por la Corte de Arbitraje de Madrid, ha permitido analizar la realidad actual de una actividad de resolución de litigios de creciente importancia y que para España, como sede de Cortes de Arbitrajes, pueden significar una gran oportunidad.
La creciente globalización de la economía determina unas relaciones mercantiles, financieras y tecnológicas cada vez más complejas que precisan de unos instrumentos que concedan seguridad jurídica y vías para resolver conflictos que ni las simples legislaciones nacionales ni las de derecho internacional permiten. De ahí el desarrollo del Arbitraje Internacional, que puede ofrecer soluciones a los ligios generados en las relaciones comerciales y de inversión entre compañías y entre éstas y los Estados.
Ha sido preciso un largo y complejo camino jurídico y político para que un laudo dictado por un tribunal arbitral internacional sea ejecutable en el seno de un sistema judicial nacional – siempre muy celoso de su soberanía – o incluso acatado por un Estado, que podría verse obligado a abonar importantes cuantías indemnizatorias a sus demandantes. Para conseguirlo, desde mediados de los años cincuenta del siglo pasado, se fueron alcanzando diversos acuerdos, como la Convención sobre el Reconocimiento y ejecución de sentencias Arbitrales Extranjeras (Nueva York, 1958) al que España se adhirió en 1977 o el Convenio de Washington de 1966 sobre Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones entre Estados y Nacionales de Otros Estados. Con posterioridad, las sucesivas leyes de arbitraje nacionales – como la vigente española – se inspiraron en lo contemplado en la Ley Modelo de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional, CNUDMI, 1985.
Sobre esta estructura de Convenios internacionales a los que sucesivamente se iban adhiriendo más países, la incorporación en el derecho nacional de arbitraje internacionalmente homologado y los acuerdos los tratados bilaterales de protección de inversiones (TBIs o BITs en inglés) entre naciones, se ha construido el actual entramado de arbitraje internacional, que pese a sus problemas sigue avanzado y supone una inteligente vía jurídica. ¿Por qué los países firman estos acuerdos bilaterales que limitan su soberanía? Pues básicamente por dos motivos. Porque al hacerlo, lanzan un mensaje de seguridad jurídica al mercado internacional como país atractivo y seguro para realizar inversiones. Y segundo, porque así también protege las inversiones de sus empresas en el extranjero.
Este arbitraje internacional, que también debe tomar en cuenta el derecho internacional, puede ser comercial o de inversión, siendo este el más reciente y complejo, ya que otorga seguridad jurídica a las inversiones que se realizan en un país. Los arbitrajes de inversión se atienen al CIADI, una institución del Banco Mundial o a la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional de 1966, CNUDMI, o UNCITRAL, «para promover la progresiva armonización y unificación del derecho mercantil internacional».
Iberoamérica es la región del mundo que sobre la que se desarrollan mayor número de procedimientos arbitrales en la actualidad y España podría optar a ser sede de esos importantes procesos, con todo el beneficio del peso internacional, del prestigio y de la economía que genera. Las más importantes Cortes Arbitrales del mundo son: ICC, Cámara de Comercio Internacional, París; ICSID, Centro Internacional para la resolución de disputas en materia de Inversiones; AAA, Asociación Americana de Arbitraje; LCIA, Tribunal de Londres de Arbitraje Internacional o el Instituto de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Estocolmo.  En España las más destacadas son la Corte de Arbitraje de Madrid; CIMA, Corte Civil y Mercantil de Arbitraje y el TAB, Tribunal Arbitral de Barcelona.
Tenemos instituciones y expertos que podrían competir con las mejores del mundo y, sin duda, debemos apostar porque España incremente su peso como sede de arbitrajes internacionales. Para ello, también tendremos que ser coherentes y evitar que siga debilitándose la marca España. En 2012 hemos sido el país que más demandas de arbitraje de inversión ha presentado. Hemos sido un país inversor que exigía garantía jurídica para nuestras empresas, pero ahora, paradójicamente, podemos convertirnos en un país demandado ante las instituciones arbitrales internacionales por generar inseguridad jurídica en las inversiones que terceros han realizado en nuestro solar. Quizá, el caso más sangrante se produzca en el sector de las energías renovables, dado que la retroactividad de los recortes ha indignado a inversores y a países, como EEUU y Japón.
Tenemos una gran oportunidad de convertirnos en sede de arbitrajes internacionales, con una especialidad regional iberoamericana. No la desaprovechemos.

 

[separator type="content-separator" link_text="" margin="20px" /]

[button link="http://www.cmpimentel.com/wp-content/uploads/2013/05/CincoDias_OpinionArbitraje_30_04_013.jpg" target="_self" size="normal" icon="icon-download" color="theme_default" type="square" float="" ]Descargar articulo – CincoDias OpinionArbitraje 30/04/2013[/button]